La transparencia en la República Dominicana: una aspiración ciudadana

El concepto transparencia es utilizado indistintamente por políticos, funcionarios, intelectuales, pero su precisión conceptual esta muy lejos de la naturaleza del termino y muchas veces es utilizado de forma antojadiza y respondiendo a intereses políticos y grupales.

Jesús Rodriguez Zepeda en un trabajo titulado Estado y Transparencia: Un Paseo por la Filosofía Política, preciso que “La Transparencia en los asuntos del Estado no es un moda, ni una ocurrencia académica de última hora, todo lo contrario: la trasparencia es un concepto que tiene un larga historia intelectual, una profunda raigambre filosófica que halló un lugar central en las construcciones del pensamiento más importantes: desde Platón y Aristóteles, pasando por Kant, Bobbio, Habermas, hasta llegar a John Rawls y muchos otros clásicos contemporáneos”.

Pero el concepto de transparencia como principio de gestión de lo público, data del año 1985 cuando el presidente de la ex URSS, Mijaíl Gorbachov, lanzó su iniciativa política de la perestroika y de la glasnot, a partir de ese momento el término transparencia se  ha difundido en el campo de la administración pública y de las ciencias sociales.

La transparencia como principio en el Derecho Administrativo, aporta en el ordenamiento jurídico respecto a la organización del Estado, sus servicios y sus relaciones con los ciudadanos/as, en el marco de la naturaleza del Estado democrático llevan implícito los procesos de control y regulación de la gestión pública

En la República Dominicana la transparencia se ha asociado, y a veces igualado con el acceso a la información pública, para muchos la transparencia es recibir o tener acceso a la información, la transparencia es mucho más que eso, la misma debe ser vista con diferentes vertientes y múltiples característica, que van desde la planificación, los controles externo, interno, social y legislativo, y que apuntala necesariamente a un sistema de consecuencia efectivo que determine las sanciones ante la ausencia y desviaciones en el cumplimiento de las políticas públicas.

Podemos decir que el acceso a información pública es una condiciónpara la transparencia y la rendición de cuentas, hay que decir también que no se trata de una condición suficiente,porque otros instrumentos, herramientas, prácticas, principios, valores y mecanismos, además de la información, deben conjugarse y entronizarse  para democratizar cualquier sociedad y construir un verdadero Estado de Derecho.

La transparencia en la gestión pública debe ser vista como un proceso político y administrativo, cuyas etapas y pasos sirven al ejercicio de la ciudadanía, dando esencia y relanzando cotidianamente la democracia, creando y recreando los pesos y contra pesos entre los poderes del Estado, para garantizar el control y fiscalización de los fondos públicos, así como de la conciencia y la movilización ciudadana como expresión de la cotidianidad.

En ese sentido la sociedad dominicana necesita con urgencia llegar a los estándares más elevados de transparencia, eliminando la opacidad, la desinformación y la evasión en la rendición de cuentas, lo que son condiciones necesaria para enfrentar de manera efectiva la corrupción, el dispendio y la irracionalidad en los gastos de la administración pública y el incumplimiento de las normas de quienes deben velar por los intereses de la ciudadanía.

Está sobradamente demostrado, y cada vez recibe mayor respaldo internacional, que la transparencia constituye una condición básica para el pleno ejercicio de la democracia, sobretodo, para un control ciudadano más pleno de los asuntos públicos.

Sin un Estado de derecho, sin transparencia, no podemos hablar de una democracia, porque se ve limitado impedido el imperio de la ley y a su vez las garantías de los derechos fundamentales sean estos políticos, sociales, económicas o culturales

En ese sentido la administración pública dominicana presenta grandes insuficiencia y se constituye en un desafío ciudadano que obligue a los gestores de políticas públicas a introducir una cultura política de la transparencia,en base a la legalidad, el control, la rendición de cuentas de las instituciones del Estado.

Además no debemos perder de vista que junto con el principio de la transparencia, necesariamente debe estar presente el principio de legalidad de los procesos, actos y acciones en la gestión pública, porque las normas jurídicas, desde las constitucionales, hasta los actos administrativos deben responder al sistema democrático y dar coherencia y generar un vínculo con el sistema político

La transparencia en la función pública en la República Dominicana, se debe convertir en una demanda y una aspiración de la ciudadanía, por ser uno de los antídoto más efectivo para enfrentar los altos niveles de corrupción en nuestra sociedad,ya esta bueno de resistir tanta descomposición, tanta corrupción y tan impunidad, generadora de pobreza y exclusión de la mayoría de la población, sobre la base del enriquecimiento ilícito de unos cuantos enquistados en el engranaje del poder público.

Estamos obligados a una ruptura y un cambio societal que revierta estos procesos centrado en un poder usurpado.

 

Editado: Carlos  E. Pimentel Florenzan